domingo, 10 de enero de 2021

Diez negritos - Agatha Christie



Argumento

Diez personas sin relación alguna entre sí son reunidas en un misterioso islote de la costa inglesa por un tal Mr. Owen, propietario de una lujosa mansión a la par que perfecto desconocido para todos sus invitados. Tras la primera cena, y sin haber conocido aún a su anfitrión, los diez comensales son acusados mediante una grabación de haber cometido un crimen en el pasado.

Uno por uno, a partir de ese momento, son asesinados sin explicación ni motivo aparente. Sólo una vieja canción infantil parece encerrar el misterio de una creciente pesadilla.


Personajes

Agatha Christie plantea un surtido de personajes variado, demasiados para mi gusto. La historia comienza durante el viaje hacia la Isla del Negro, donde estará planteada la narrativa. La autora nos plantea una serie de características básicas de cada uno de los diez personajes, las cuales irá poco a poco desarrollando durante la novela. Cada personaje tiene una voz diferenciada, y Christie consigue que con apenas unas líneas sea suficiente para diferenciar la voz de cada personaje: desde el tono señorial del juez Wargrave, la inocencia de Vera o el tono gris y conservador de la señora Brent.


Técnica

Agatha Christie plantea una narrativa centrada en la trama y no en sus personajes, que a pesar de contar con rasgos y una voz bien diferenciados, acaban siendo meros instrumentos para que la trama avance. El estilo está planteado de forma directa, como un intercambio de diálogos entre los diferentes personajes en las diferentes estancias de la casa en la que se hospedan. A medida que vayan siendo asesinados iremos descubriendo más características importantes sobre ellos, tanto de los vivos como de los asesinados.

El problema que me genera contar con tantos personajes es que no conseguí empatizar con ninguno. Pasa bastante tiempo hasta que consigo identificar el nombre del personaje con quien hablaba porque al inicio de la novela contamos sólo con información de carácter rudimentario de cada uno de los integrantes de la isla. Sé que hay ediciones que incorporan una pequeña guía sobre los personajes que intervienen en la novela, pero no era el caso del ejemplar que leí. El incorporar un gran surtido de personajes variados y de nombres complejos parece ser un rasgo común en la autora.

Christie consigue dotar a la novela de un aura de misterio desde la primera página. Construye una trama que nos inquieta como lectores, y es mediante esta narrativa con la que conseguimos empatizar con el conjunto de los personajes: en Diez negritos no empatizaremos con un personaje en particular, sino que lo haremos con el sentimiento de angustia y desconfianza que tienen los personajes al saber que hay un asesino entre ellos y que en cualquier momento pueden ser asesinados.


A destacar

El aura de misterio con la que la autora envuelve a la novela es brillante. A medida que los avancen las páginas y los personajes vayan desapareciendo, iremos averiguando qué es lo que mueve a cada uno de ellos a aceptar la invitación e ir a la Isla del Negro.

El hecho de que los personajes sean a priori completos desconocidos también ayuda a desorientarnos como lectores.

Hay una premisa que parece estar bastante clara en las obras de Agatha Christie: los detectives nunca pueden saber más que el lector. Esto se cumple a la perfección, puesto que no sabremos nada sobre la identidad del  asesino incluso una vez que fuera el último de los invitados a la isla. 


Disgustos

El hecho de haber demasiados personajes hace que empatizar con ellos sea más complicado. Personalmente me gusta más un estilo más cercano a Stephen King, en el que los personajes aparecen mucho más desarrollados. Aunque en mi opinión la idea que tenía la autora es que empaticemos con el conjunto de personajes y ese sentimiento común que les une, prefiero menos personajes y contar con más información sobre ellos para conocerles más.

Final poco original. Esperaba algo más. La identidad del asesino es un completo misterio hasta la primera línea del epílogo. En esas diez páginas que dura el último capítulo conoceremos no sólo la identidad del asesino, sino qué le ha llevado a cometer los asesinatos de la isla. No obstante, acaba siendo poco original. Si en vez de ese asesino nos dicen otro nombre al azar el resultado habría sido el mismo.


Valoración 7 /10

En Diez negritos encontraremos una historia accesible, en la que será fácil sumergirnos. Una novela muy bien planteada y con una trama muy bien construida. El libro propone una gran variedad de personajes con una voz diferenciada y rasgos propios.

Agatha Christie es un clásico de la literatura de misterio. Diez negritos está envuelta en una atmósfera de misterio y angustia que inquieta a los personajes y al lector. La identidad de U. N. Owen, el saber que puede estar entre ellos, quién será el siguiente… Todas esas preguntas que se hacen los personajes en sus pesquisas para averiguar la identidad del asesino, nos las haremos nosotros. El único problema que he encontrado es que hay demasiados personajes, estando la autora más centrada en el desarrollo de la trama en lugar de en el desarrollo profundo de sus personajes. Esta estructura hace que sea más complicado empatizar con los personajes a nivel particular.

Diez negritos es una de las obras más icónicas de Agatha Christie. Sin duda con ella encontrarás un referente en la literatura policiaca y de misterio. 

Un libro muy ameno para conocer tanto a la autora como al género. 


domingo, 3 de enero de 2021

La sexta trampa - J.D. Barker



Argumento

El libro arranca justo donde termina la anterior entrega: Sam Porter, hasta ahora el detective al cargo del caso, ha sido apartado de él y es cada vez más sospechoso, el mayor hospital de la ciudad está cerrado por cuarentena por riesgo de contagio del virus SARS y entre los enfermos se encuentran los policías Clair y Klozowski, además de Upchurch, el cómplice del Cuarto Mono, que se debate entre la vida y la muerte. Su supervivencia es determinante para que el Cuarto Mono decida no liberar el virus al resto del país.

Cuando empiezan a aparecer cuerpos en distintos puntos de la geografía con el mismo patrón la policía lo tiene claro: el Cuarto Mono sigue actuando, y esta vez es imposible que lo haga solo. Empieza así una carrera contrarreloj para detener a uno de los asesinos más fascinantes e inteligentes jamás conocidos que ha conseguido aterrorizar a todo un país.


Personajes

El libro comienza revolviendo y desmontando casi todo lo que había establecido en los dos anteriores. Personajes como Nash y Poole toman las riendas de la novela, al estar incapacitados o retenidos el resto de personajes. El autor se las ingenia para sembrar la duda razonable sobre quién ha podido ser el verdadero autor de los crímenes, sobre la identidad real del asesino conocido como El Cuarto Mono. Esa duda fermenta en el interior de los personajes, y así lo hará en nosotros como lectores.

En este libro llegamos al final de los personajes. Conoceremos el pasado de Sam Porter y Anson Bishop, y a través de ese pasado comprenderemos cómo la cabeza de ambos personajes y su personalidad han ido descomponiéndose, adoptando un perfil más maquiavélico con una idea muy sencilla y peligrosa: el fin siempre justifica los medios.



Técnica

El estilo sigue siendo directo. La diferencia fundamental con respecto a los dos libros anteriores es que en La sexta trampa no se respira esa atmósfera de angustia y oscuridad tan patente en las dos primeras entregas, en especial en La quinta víctima. En este caso veremos un planteamiento algo más alejado de la novela negra, inclinándose hacia un estilo más puramente policiaco. En esta novela pesa más la resolución de un terrible enigma: la identidad real del Cuarto Mono. Esto se convertirá en la trama principal de la novela. Existen varias tramas secundarias hiladas a la perfección, la más reseñable serán los nuevos diarios de Anson Bishop. En esta nueva entrega descubriremos las vivencias del joven Anson en esa suerte de orfanato de la señora Finicky.

Todo esto consigue que la novela suene a nuevo. A pesar de habernos leído El Cuarto Mono y La quinta víctima, Barker consigue en unas pocas páginas que casi todo lo planteado en esta novela nos suene a nuevo. Esta traslación deliberada de las expectativas del lector hace que la lectura sea mucho más agradable, consiguiendo una sensación de frescura que motiva a seguir leyendo para ver hacia dónde nos conducen las pesquisas de Nash y Poole, qué deparará a Sam Porter o si se propagará el virus SARS que el Cuarto Mono amenaza con propagar.

Todo esto tiene un aliciente y es que consiguen inocular en el lector y en el equipo de la Metropolitana de Chicago una duda razonable que hace tambalear toda la propuesta narrativa hasta el momento: ¿y si Sam Porter no nos hubiera contado toda la verdad y fuera el responsable de todo?

El desenlace, aunque agridulce, es bastante coherente con lo que propone el autor con los personajes. Justo antes de llegar al final hay una especie de calma chicha en la que confieso haberme ilusionado, pero dura apenas unas líneas. Es un final justo con sus personajes y con la evolución de la historia y los mismos personajes en sí mismos.


A destacar

La capacidad que tiene el autor para descolocarnos como lectores con unas pocas páginas. A pesar de haber leído ya dos novelas, Barker consigue que casi todo suene a nuevo casi al comenzar La sexta trampa. La sensación de frescura es agradable y facilita la lectura.

Los diarios de Anson Bishop vuelven a tomar un papel importante tanto en el desarrollo como en el final de la novela. A través de ellos podremos descubrir el núcleo de la personalidad de Anson, qué le ha llevado a tomar sus decisiones y en base a qué articula su plan.


Disgustos

Creo que el autor emplea demasiadas páginas ahondando en la propuesta de descolocar al lector. Si uno de los grandes aciertos de la novela es que consigue descolocarnos como lectores en unas pocas páginas, creo que repite demasiado la idea de: estamos todos perdidos, tanto los investigadores, Sam Porter y nosotros como lectores. 

En comparación con las otras dos novelas, echo en falta un clima más oscuro y sensación de asfixia. La propuesta determinista del autor para finalizar la saga le hace renunciar a ese lado salvaje y retorcido de la mentalidad del asesino conocido como el Cuarto Mono, o los asesinatos rituales de Paul Upchurch en busca respuestas en la muerte, todo queda sustituido por una temática más policíaca y centrada en el pasado.

Me hubiera gustado que Nash o el agente Poole hubieran tenido algo más de protagonismo. El libro es un ir y venir de Sam y Anson, ya que en este libro son los únicos personajes con peso real. El resto de personajes se desinflan en cierta manera en comparación con su peso en las novelas anteriores. Personalmente echo en falta esa coralidad que había en La quinta víctima.


Valoración 7 / 10

En La sexta trampa encontraremos un final honesto y acorde al trabajo de una gran saga.  Es una novela que complica la vida tanto del lector como de sus personajes, siendo esta la premisa principal. La Sexta Trampa vuelve a los inicios de la saga, volviendo a dejar al mando de la nave al dúo Porter - Bishop y renunciando en cierto modo a la coralidad del resto de personajes que vimos en La quinta víctima.

Sin embargo, a pesar de ello, en la novela encontraremos todo aquello que nos convenció para comenzar y continuar con la saga: unos personajes carismáticos que cuentan su historia de forma coherente, un gran trabajo de documentación y desarrollo de tramas.

Si has llegado hasta aquí y has leído El Cuarto Mono y La quinta víctima, aquí encontrarás un final adecuado para la saga. Aunque para mí sea el libro más flojo de los tres, no deja de ser una gran novela con un trabajo detrás por parte de un autor excelente.


Mandíbula - Mónica Ojeda

Argumento Fernanda Montero, una adolescente fanática del horror y de las creepypastas (historias de terror que circulan por inte...