jueves, 1 de octubre de 2020

Ópera prima


Llegó con el correo de primera hora. Un pequeño sobre con la dirección de la comisaría de policía. Lo agitan. Es muy ligero. Algo pequeño salta en su interior. Lo pasean por todas y cada una de las estancias, pero nadie esperaba una carta. Dándose por vencidos lo devuelven a Administración. “Alguien lo reclamará”, dicen. Pero pasan las horas. El sobre sigue en su sitio. A última hora deciden abrirlo. Una llave hace el papel de abrecartas, y un pequeño pen drive se precipita sobre la mesa. Se miran. Observan el objeto anónimo que alguien envió a la policía.

Al enchufarlo al ordenador sólo hay un archivo de vídeo con el nombre de “Ópera prima”. 

Doble click.




. . .




Al principio es un sonido difuso. Un martilleo en la cabeza. Una sensación similar a la peor de las resacas. ¿Dónde estás? Te preguntas. Embotado: la cabeza es un trillar de mil agujas atravesándote el cerebro. Los párpados pesan, y la lengua hace mucho que dejó de estar húmeda, y duele. Estás en una silla atado de pies y manos. Abres un ojo, el que puedes. Sólo ves oscuridad. Forcejeas, pero es inútil. Gritas: pide socorro. Nada. ¿Cómo has llegado aquí? Te preguntas en voz alta, pero no lo sabes. No recuerdas. Andabas en dirección a casa al salir de trabajar. Ahora estás aquí. Tienes hambre y hace frío. Parpadea. No se distingue nada: la negrura es total. Intentas forcejear de nuevo y pides auxilio. El mismo resultado.

Y de repente oyes un ruido. Al principio imperceptible, pero vuelve a repetirse: pasos. Vienen de arriba. Alguien se acercaba. Un terror primordial te invade y paraliza. Los pasos se acercan: bajando una escalera. Los notas cerca. De repente, silencio. No te has vuelto loco. Estaban ahí. Alguien está a tu alrededor. Un sudor frío recorre tu espalda: no lo puedes ver, pero está ahí. Como el más aterrador de los fantasmas. Rondando. Una sombra de pesadilla camuflada en la oscuridad, invisible. Click: un fogonazo. Te observa. Delante de ti una figura enmascarada te observa, impasible. No se mueve. No parece siquiera estar vivo. Como si un muro de hielo os separara. Arrastrado por la locura gritas: ¿quién eres? ¿Qué quieres de mí?

De repente, se vuelve a ir la luz. Oscuridad. Al volver la luz no hay nadie. Un picotazo en el cuello. Ruido de zapatos alejándose. La conciencia se te empieza a escurrir. Las formas se vuelven vaporosas. La realidad muta, desdibujando sus contornos. Ruido de zapatos acercándose. De nuevo inmóvil como un espantapájaros. ¿Ehm…..a mtarrr?, aciertas a decir. La figura enmascarada sigue observando. Lleva una máscara blanca. Envuelto con una capa, espera. El somnífero sigue su camino por tu cuerpo, impidiéndote mover el cuerpo. Giras la cabeza y a la izquierda ves un piano negro de teclas amarillentas. De dentro de la capa, la figura enmascarada saca una mano: su dedo señala algún punto detrás de ti. Se acerca. Nooooo… Las palabras se arrastran por tu boca. Te levanta y gira. Vuelve a señalar. Un horror que resquebraja tu conciencia: estás en una especie de escenario. Por debajo de ti varias hileras de sillas sobre las que descansan cuerpos. Cadáveres con muecas en el rostro: ojos abiertos, fijados con extraños hilos de metal. Cabezas afeitadas al cero. La boca a medio coser, como si su último grito se hubiera congelado para siempre en sus caras. Las palmas de las manos, volteadas hacia arriba marcadas: todos marcados con una especie de flor en la cabeza y en las palmas de las manos.

Empiezas a llorar. Miras a tu acompañante. ¿Hace cuánto tiemblas? Sus pasos resuenan, clavándose en tu sien. Se dirige al piano. Una melodía fúnebre comienza a llenar la estancia. La figura interpreta: deslizando sus manos a lo largo y ancho del teclado. Restallando cada nota como la punta de un látigo para unos espectadores con un gesto de asombro sempiterno. Te observa. Una marcha fúnebre emana de sus manos. Forcejeas de nuevo. Apenas te puedes mover. De nuevo el silencio. Cierra la tapa del piano y se incorpora. En el centro del escenario hace una reverencia teatral al público. Entonces se gira hacia ti. Algo te dice que eres el siguiente en ocupar una de las sillas vacías.

Deja caer su capa y ves una bolsa colgando de sus hombros. Una maquinilla de afeitar y una navaja confirman tus temores. Cuando ha terminado se detiene. Un charco de pelos dorados se desparrama a tu alrededor. Lloras, paralizado por la droga inoculada y por la impotencia. El terror es una mano fría que te agarra del cuello. Los pasos se alejan de ti, perdiéndose a tu espalda. Te obligas a cerrar los ojos, en un intento de no ver tu futuro.Vuelve con una vara que termina en una extra rosa espinada al rojo vivo en una mano. Un enorme cuchillo en la otra. Luchas desesperado. Olor a carne quemada. Un dolor que retuerce tu alma. Ves cómo la mano del cuchillo se eleva despacio. Gotas de sangre salpican la máscara nacarada. Las únicas palabras que escuchas vienen de una voz grave y tétrica: 


—De tu sufrimiento crearé arte.







domingo, 27 de septiembre de 2020

El cuarto mono - J. D. Barker

Argumento

El detective de la policía de Chicago Sam Porter investiga el caso de un hombre atropellado, pues los indicios en la escena del crimen apuntan a que se trata de El Cuarto Mono, un asesino en serie que ha estado aterrorizando la ciudad. Su modus operandi consistía en enviar tres cajas blancas a los padres de las víctimas que secuestra y mata: una primera con una oreja, una segunda con los dos ojos, y otra con la lengua; y finalmente dejar abandonado el cuerpo sin vida en algún lugar.

El hombre atropellado llevaba una de esas cajas blancas. Se inicia así una frenética carrera contrarreloj para encontrar a la víctima antes de que sea demasiado tarde.


Personajes

La estructura del libro está fundamentada a través de tres personajes. Mediante ellos iremos conociendo tanto la narrativa principal (encontrar al Cuarto Mono) como varias tramas secundarias que completan la historia a la perfección. 

Sam Porter es un detective de la policía de Chicago. Con un pasado que le persigue, Sam recibe una llamada de su compañero, el detective Nash, convocándole con urgencia: un autobús ha atropellado a un peatón que llevaba una de las cajas blancas características del asesino en serie conocido como El Cuarto Mono. Entre los objetos se encuentra un pequeño diario sobre la niñez del asesino. A través de él, Porter irá conociendo ciertos aspectos sobre la personalidad del enigmático asesino. Porter es un hombre calmado, metódico y comprometido con su trabajo. Porter tiene una estaca mental que la sentiremos como nuestra: la pérdida de un ser querido le atormentará durante toda la novela. Sam es un personaje completo, que respira y que tiene muy clara una meta con la que vive obsesionado: atrapar al asesino en serie que le lleva dando esquinazo durante cinco años consecutivos. 


Emory Connors es la hija de un magnate multimillonario del sector inmobiliario. Emory será la última víctima del Cuarto Mono. Con sólo 15 años, Emory librará una batalla cruenta contra su propia cabeza con el fin de aguantar cuerda el tiempo suficiente para sobrevivir y conseguir escapar. Insegura, aunque muy inteligente, la chica es puro miedo una vez despierta desnuda en una habitación oscura esposada a una camilla de hospital sin poder ver nada. No sabe dónde está ni cuándo ha sido secuestrada. Le falta una oreja. Presa del terror, comprenderá que ha sido secuestrada por el famoso asesino en serie. Sin comida ni agua, Emory lucha en todos sus capítulos para encontrar alguna manera de la habitación en la que está secuestrada. 

La personalidad de Emory se irá desmoronando a medida que pasan las páginas. En cada capítulo que leamos sobre ella, la chica caerá en barrena hacia la desesperación. Oye voces, imagina formas en la oscuridad y llora ante las torturas a las que le somete el asesino. La sensación de que en cualquier momento puede aparecer su asesino y quitarle los ojos o la mate atenaza a Emory. Un personaje que tiene una función muy clara: mostrarnos el presente: el modus operandi del asesino conocido como El Cuarto Mono. 


El resto de capítulos de la novela se reparten entre los diferentes personajes de la unidad de investigación que lidera Sam Porter y el diario del Cuarto Mono. El diario nos mostrará aspectos del origen del asesino: qué motivó el nacimiento del asesino, ayudando a cerrar una narrativa vasta en detalles. El diario es una fuente de tramas secundarias de la que beberá Sam Porter y el lector, ayudándonos a comprender la mente del asesino y ofreciendo una posible vía de continuación para el siguiente libro de la saga.

El resto de detectives de la unidad nos facilitarán más información: qué ocurre en otros puntos del mapa en los que no está nuestro protagonista. Además, Clair y el resto de detectives nos permitirán averiguar más detalles sobre la personalidad de Sam y sobre su pasado. Un surtido de personajes secundarios que hacen bien su papel.


Técnica

La novela propone una narrativa que oprime, que nos agarra por el cuello sin darnos respiro. Seguidos de los hallazgos que el detective Porter realice, los siguientes capítulos descubriremos en qué estado se encuentra Emory o un descubrimiento sobre la niñez tan turbia que vivió El Cuarto Mono a través de las páginas de su diario. Los capítulos irán intercalados, consiguiendo en el lector un deseo de devorar la novela y saber cada vez más.

El tono es directo, con personajes reales y una historia que se desarrolla en la actualidad, por lo que nos será fácil ubicarnos en el espacio y en el tiempo desde el inicio de la novela. Los tres tipos de capítulos poseen un narrador y estilo diferente: 

En los capítulos de Porter encontraremos un narrador omnisciente en tercera persona, que nos va guiando a través de la investigación que el detective y sus compañeros van realizando. El estilo empleado es más directo y sin adornos, además de imprimir un ritmo más frenético.

Por otro lado, en los capítulos de Emory veremos un narrador en tercera de un tipo diferente: de tipo más descriptivo, el narrador se limita a contar qué ocurre en la estancia en la que Emory está apresada. Sin más información que la propia Emory, sus capítulos serán un diálogo constante entre la propia chica y las voces que oye. Aquí encontraremos un tono oscuro y agrio, que nos hará sentir la desesperación de su protagonista. El ritmo es un poco más lento, aunque se entiende al estar reducida la acción narrativa a la cabeza de Emory y lo que ocurra dentro de las cuatro paredes en las que pasa toda la novela. 

Por último, el diario del Cuarto Mono es un texto en primera persona autobiográfico. Adornado con cierta épica, en el diario descubriremos aspectos importantes de la mente del asesino y de la trama en sí misma. El tono empleado se va encrudeciendo a medida que pasan las páginas del diario. Coronándose con un final inesperado, que conduce hacia el fin del libro. Con cierta temática gore, el autor conseguirá que sintamos cierto morbo sobre la vida de la familia en la que crece el asesino. El ritmo imprimido en estos capítulos será el más pausado de los tres.


Las tres vertientes de la novela desembocan en un final conjunto, coherente y que sacudirá al lector de pies a cabeza. Las últimas páginas nos llenarán la cabeza de dudas e incógnitas que nos harán preguntarnos sobre qué puede pasar en el siguiente libro de la trilogía. Merece la pena llegar al desenlace de la novela: en él concurren todas y cada una de las tramas narrativas presentadas, prolongando una línea narrativa difusa que sólo conduce hacia un camino: La quinta víctima, el siguiente volumen de la colección. Un gran trabajo por parte del autor.


A destacar

El Cuarto Mono es una novela adictiva: una novela que te agarra del cuello y no te suelta. De esas historias que te sacuden y no te dejan hasta que acabas con la última página.

El autor se vale de una narrativa muy ágil a través de varios personajes. Todos ellos cumpliendo un papel y guiándonos por los diferentes hilos narrativos.

La historia es compleja y está muy bien construida. No hay nada que esté de relleno o por estar. Cada página es una declaración de intenciones 

Personajes completos y que aportan: a todos los llega su momento para desempeñar un papel en la novela.

Las tramas secundarias están tan ligadas a la principal que muchas veces preferiremos saber de esos hilos secundarios antes que continuar con la narrativa principal. Además, todos los caminos narrativos están ligados hacia un final común, por lo que nunca tendremos sensación de desconexión de la historia.


Disgustos

Sam Porter es un personaje atormentado por su pasado. La historia del protagonista es relevante para la narrativa del libro, pero tardaremos algo de tiempo en descubrir qué le pasó al detective. No lo veo como un inconveniente: el resto de tramas secundarias que envuelven y acompañan a la primaria pesan y nos aportarán lo suficiente como para que no estemos tan preocupados por saber sobre Sam. Sin embargo, hasta que llegue el momento de saber, nos retorceremos al leer de todo menos sobre el protagonista. 

Sin embargo, J. D. Barker ha construido una novela en la que estaremos constantemente estimulados. Desde la primera a la última página, recibiremos de forma continua información sobre aspectos que nos encaminarán hacia el final de la novela. Desde luego, este aspecto no es algo que ver como algo negativo.


Valoración: 9,5


El Cuarto Mono es una novela negra que atrapa, estruja y deja sin aliento. Un planteamiento narrativo enigmático, en el que una gran selección de personajes intervienen y aportan. Con varias líneas narrativas a seguir, J.D. Barker consigue que nos sea muy difícil dejar el libro en la mesa y parar de leer. Las tramas enganchan: tanto es así que hay momentos de la novela en los que desearemos saber más sobre esos hilos narrativos que envuelven a la trama principal antes que continuar con la investigación. 

La figura del Cuarto Mono, anticipándose a la policía de Chicago desde hace varios años, y de la que sabremos más según avancemos en la lectura de su diario, es un imán potente para el lector. 

En definitiva, se trata de una gran novela. De esas que te agarran de la solapa y te zarandean hasta dejarte sin aliento. Una investigación hilada al milímetro con gran detalle, con personajes con trasfondo y bien construidos con los que empatizaremos. Y, sobre todo, un autor con amplio registro: con diferentes estilos según corresponde en los diferentes capítulos de la novela, Barker saca músculo y nos presenta una novela digna de mención. 


Sin duda, si buscas una novela negra, no debes dejar la oportunidad de encontrar al villano conocido como El Cuarto Mono. Mucho más que recomendable.



miércoles, 23 de septiembre de 2020

TOC - TOC

 

Papá abrió la puerta un segundo antes de gritar. Un grito que me heló la sangre. Estaba tirado en el suelo: el mango de un cuchillo asomaba en su pecho. Miré a mamá desde la otra punta del salón. Delante de papá, aún en el umbral, aquel monstruo aún sonreía. Emitió algo parecido a una risa y recuperó el cuchillo. El sonido del metal segando hueso, músculo y piel. Corrí a esconderme a la habitación del fondo. No me había visto, o eso esperaba. Las pisadas profundas como las de un gigante. Un paso, dos pasos. Un silencio atronador se vertía por toda la casa. Un paso, dos pasos. Rezaba porque no hubiera oído la puerta al cerrarse. Sin encender la luz, me metí en el armario. Aquel monstruo se reía. Un paso, dos pasos. La cara de papá en una mueca con los ojos desorbitados no se iba de mi mente.

El armario tenía un doble fondo que a mamá se le ocurrió hacer para guardar algo de comida y agua. Decía que eso era lo normal en las cabañas de alta montaña. Cerré la trampilla y contuve la respiración. Apenas podía escuchar ruido alguno. Sólo mis latidos reverberaban en un pequeño cubículo que tenía el espacio justo para sentarme con las piernas recogidas. Me di la vuelta y corrí en cuanto vi a papá en el suelo. ¿Y mamá? ¿Habría corrido la misma suerte? La puerta de la habitación se abrió. Un paso, dos pasos. Tenía ganas de llorar, pero tenía que contener la respiración. Cada latido desbocado era una provocación: una llamada de atención que estaba segura que aquel hombre podría oír.

La puerta del armario abriéndose. Apenas unos centímetros me separaban del monstruo. Luchaba por no temblar. Nunca en mi vida había sentido tanto miedo. Unos segundos más tarde el monstruo retiró la cabeza. Su olor ocre, una mezcla entre madera y sudor, difuminándose según se alejaba del armario. Un paso, dos pasos. Se detuvo. De nuevo dejé de respirar. Estaba segura de que no sabía que estaba ahí. Sino me habría hecho lo mismo que a papá. Puede que algo peor. Un paso, dos pasos. Se acercaba de nuevo. Tensé todos los músculos. Un golpe en la puerta del armario. Luego nada. De nuevo aquel olor dulzón a resina y suciedad. Cerré los ojos. Una gota de sangre me cayó en la mano: en ese momento fui consciente de estar mordiéndome el labio. Quería llorar. Salir a buscar a mi madre. La imagen de papá atravesado… 

El monstruo pareció darse por vencido. Un paso, dos pasos… Perdiéndose en la lejanía. Después, vino el silencio. Supe que se había ido.  Sin embargo, no tuve fuerzas para salir. Me desvanecí dentro de aquel armario. Al despertar, el cuerpo se me resentía en cada bocanada de aire que tomaba. De repente recordé: la barba, la altura descomunal… Papá muerto y mamá probablemente también. ¿Y si estaba fuera esperando a que saliera? 

Al cabo de un rato conseguí reunir el coraje suficiente para salir del doble fondo. Todo sumido en la más completa oscuridad. Salí de la habitación. Me temblaba hasta el mismo alma. El cadáver de papá seguía en el suelo sobre una mancha color cobre. Busqué a mamá: ni rastro. Mamá había desaparecido. El apartamento seguía abierto: una gélida ventisca se colaba. Cerré la puerta y un pequeño papel reposaba sobre la maneta. Lo que estaba escrito me transportó al terror más primordial: 


Has sido lista al no encender la luz.


Volveremos a vernos.


Firmado: tu verdadero padre.


domingo, 20 de septiembre de 2020

Misery - Stephen King

Argumento

Misery Chastain ha muerto. Paul Sheldon la ha matado. Con alivio y hasta con alegría. Misery lo ha hecho rico. Porque Misery es la heroína que ha protagonizado sus exitosos libros.

Paul quiere volver a escribir. Algo diferente, algo auténtico. Pero entonces sufre un accidente y despierta inmóvil y atravesado por el dolor en una cama que no es la suya, tampoco la de un hospital.

Annie Wilkes lo ha recogido y lo ha traído a su remota casa de la montaña. La buena noticia es que Annie había sido enfermera y tiene medicamentos analgésicos. La mala es que ha sido durante mucho tiempo la fan número uno de Paul. Y cuando descubre lo que le ha hecho a Misery Chastain, no le gusta. No le gusta en absoluto.

Antes, Paul Sheldon escribía para ganarse la vida.

Ahora, Paul Sheldon escribe para sobrevivir.

 


Personajes

El primer punto sobre el que se sostiene la novela es el uso de sólo dos personajes: Paul Sheldon y Annie Wilkes 

  • Paul es un escritor famoso por sus novelas sobre Misery Chastain, una novela romántica con gran éxito. Ciclo de libros que Paul ha decidido dar por concluido. Una vez termina de escribir una novela ajena a la colección de Misery, Paul parte en un viaje hacia Nueva York para llevar su nuevo manuscrito. En ese viaje sufrirá un terrible accidente de coche a causa del alcohol que lo dejará inconsciente en una cuneta. Paul despierta en casa de Annie Wilkes. Tiene las piernas rotas. Annie le explica el accidente, cómo lo encontró y se erige como su salvadora: como antigua enfermera le proporciona cuidados y analgésicos para calmar el dolor. Paul comprende que Annie no le va a dejar salir y que depende de su neurótica anfitriona para sobrevivir. Un día Annie le pide que escriba un nuevo libro sobre Misery y Paul sabe que debe llevarlo a cabo si quiere sobrevivir.


  • Annie Wilkes es una fanática admiradora de Paul Sheldon y, sobre todo, de las novelas sobre Misery Chastain. Vive en Sidewinder, un pueblo del Estado de Colorado. Annie será quien recoja a Paul de la cuneta y lo llevará a casa. Annie es es una loca neurótica que vive sin salir apenas de su casa. El conflicto narrativo comienza cuando Annie descubre el manuscrito sobre la nueva novela de Paul en su maleta. Al leerlo y no gustarle, como fanática de la saga romántica, le encargará a Paul un nuevo libro sobre Misery. Le trae una vieja máquina de escribir con la que deberá completar su encargo o acabará con su vida. Annie tortura a Paul según va sufriendo desvaríos mentales o a causa de sus enfados. 


Stephen King pone de manifiesto una idea fundamental: no es necesario un elenco de personajes enorme para escribir una novela que funcione. En Misery vemos como en la gran parte de la novela (por no decir en su totalidad) sólo aparecen Paul y Annie. Esto permite desarrollarlos al máximo. Vemos dos personajes que evolucionan, que están vivos, que interactúan y respiran a través de las páginas de una novela dinámica. 

Por un lado tenemos a Paul Sheldon: en cierto modo prepotente y despreocupado. Conocedor de su talento para escribir y con la tranquilidad de tener una forma de vida con la que ganar mucho dinero. Nos sugiere que antes de entrar en la casa de Annie Wilkes era un hombre prepotente y con una forma de vida y de trabajo no muy sana u ordenada. Sin embargo, su personalidad irá mutando según se vaya viendo estimulada por las torturas y la convivencia a la que le somete la buena de Annie. Desde un Paul aterrorizado en un primer inicio de novela, el escritor irá pasando por varios estados de ánimo.Tendrá que aprender a lidiar con la personalidad impredecible de Annie, hasta reunir la valentía suficiente para terminar de escribir la novela que le encarga su anfitriona, y cumplir así con su destino. Todo bajo el denominador común del Novril: un calmante al que Paul se vuelve adicto dado el estado de sus maltrechas piernas.

Paul evolucionará a medida que pasen las páginas. Viviremos en nuestra piel las barbaridades por las que Annie le hace pasar y sentiremos su claustrofobia al no salir nunca de la habitación en la que está preso.


Por su parte, Annie Wilkes es una enfermera jubilada que vive apartada del mundo en su casa de Sidewinder. No se fía de nada ni de nadie. Está obsesionada con los libros de Misery, y por consiguiente Paul Sheldon es su escritor favorito. De personalidad inestable, Annie es un huracán, un torbellino que desconcertará tanto a Paul como al lector. Annie es cruel, incapaz de tomar o considerar un punto de vista que no sea el suyo. Cualquier cosa que le lleve la contraria provocará una descarga de ira sobre su maltrecho inquilino. Someterá a Paul a torturas mediante un variado surtido de herramientas, entre las que encontramos: hachas, cuchillos, o un cubo con agua sucia, entre otros. Sin embargo, a pesar de su locura, Annie Wilkes parece contar un sistema propio de valores. A pesar de torturar hasta la extenuación a Paul, hay ciertas líneas que no puede traspasar. Esta dualidad se integra en un personaje rico y muy bien construido. 

Con todo esto, Stephen King consigue en Annie Wilks a uno de los mejores villanos de la literatura, y del género del terror.


Técnica

La novela está escrita en tono crudo, sin florituras. Misery es un cuchillo directo a la yugular del lector. La novela genera un ambiente desagradable, oscuro y poco considerado tanto con el lector como con el protagonista. Esto me parece un acierto: King nos provocará escalofríos y tensión en cualquier punto de la novela. La sombra de Annie Wilkes es más alargada de lo que nos puede parecer en un primer momento.

La novela tiene lugar en la habitación en la que Annie encierra a Paul, consiguiendo trasladar una sensación constante de nervio y claustrofobia. Además, la temática realista y alejada del mundo fantástico hará que empaticemos mejor con el personaje de Paul. Stephen King pone de manifiesto el otro gran acierto de la novela: no es necesario escribir sobre monstruos y fantasmas para escribir una historia de terror. Misery presenta un terror psicológico, en el que su protagonista vivirá una lucha interna para aguantar las torturas de Annie, y siendo la idea de libertad junto con escribir la nueva novela de Misery lo único que le mantiene cuerdo.

La voz narrativa se reparte entre dos personajes: lo que permite que King pueda presentarlos. King construye a la perfección dos personajes que por sí solos soportan el peso narrativo. Lo que nos lleva al siguiente punto: y es que la intensidad no se pierde durante la novela. Desde la primera página hasta la última estaremos en una tensión constante. Al ser la personalidad de nuestra villana impredecible, nunca sabremos en qué momento puede montar en cólera y comenzar una tortura contra Paul. Especialmente llamativos son los momentos en los que Paul se queda solo en la habitación. Una de los aspectos que más me han gustado de la novela es el nerviosismo que nos hace sentir King cuando Annie no está, a sabiendas de que puede volver en cualquier momento, llegando a hacer por unos instantes nuestro el sufrimiento de Paul.

Y tampoco nos engañemos, nos engancharemos a este culebrón gore: devoraremos las páginas nerviosos, alerta porque Annie puede aparecer en cualquier momento. Torceremos el gesto, tendremos escalofríos, pero King ha sabido alojar en este libro una fuerza poderosa que nos hará imposible dejar de leer. 

La narrativa es ágil, estando el narrador en primera persona. A través de sus pensamientos, será Paul el que nos vaya guiando a través de los días que transcurran en aquella habitación de Sidewinder.



A destacar

  • La novela se sustenta con sólo dos personajes a la perfección. Uno de los mayores aciertos en mi opinión. Ambos personajes son bastante profundos, con sus miedos y preocupaciones. King presenta a sus personajes de manera directa y sin vacilar, siendo Misery una confrontación constante entre la voluntad de Paul por sobrevivir y la de Annie por evitar que esto ocurra. Los veremos sentir y evolucionar con el paso de las páginas.

  • Casi la totalidad de la acción narrativa ocurre en el cuarto donde Paul vive. Esto genera una sensación constante de claustrofobia tanto en el protagonista como en el lector. Unido al tono hará que empaticemos con Paul y sintamos miedo de Annie.

  • Es una novela de corte realista: no hay monstruos ni fantasmas. Eso es un punto que consigue aterrorizar al lector: el hecho de ser una situación que “podría pasarle a cualquiera” nos mete en una atmósfera incómoda, trasladándonos el miedo de Paul hacia Annie.

  • Annie Wilkes como villano es un gran aliciente para leer la novela. Cómo esta mujer consigue tenernos aterrorizados es de lo más destacable del libro.

  • Claustrofobia: Paul no puede abandonar la habitación por dos motivos: uno es que tiene las piernas totalmente destrozadas a causa de su accidente y no puede andar. El segundo motivo es que Annie lo mantiene encerrado. Sentiremos en nuestra piel la impotencia de Paul al no poder salir. 

  • Referencias al Hotel Overlook: existen varias referencias al hotel Overlook. El hotel se encuentra en el mismo pueblo que la casa de Annie. Estas referencias se agradecen, al dejar ver que King compone una narrativa intertextual en sus novelas.



Disgustos

En lo que supongo que es un intento por ampliar las líneas narrativas, en varios de puntos de la novela Paul nos mostrará algunos de los capítulos que está escribiendo sobre su nuevo manuscrito de Misery. Estos pasajes pueden acabar siendo aburridos e innecesarios en mi opinión, ya que corta el ritmo narrativo. Aunque es cierto que en esos puntos se agradece un cambio de registro y desviar la atención un poco de lo que está pasando, creo que podría haberse resuelto de otro modo. Es un cambio muy brusco de registro, al contrastar el tono de melodrama romántico de los pasajes con la brutalidad a los que tiene acostumbrados en el resto de la novela.


Valoración: 9,5 / 10

Misery es una novela directa, cruda, que aborda aspectos crueles de la naturaleza humana. King deja bien claro que no es necesario recurrir a monstruos o entidades paranormales para provocar el terror en sus lectores. Esto hace de él un autor versátil, recalcando la idea de que nuestras peores pesadillas no siempre las protagonizan monstruos espaciales o fantasmas.

Es una novela bien planteada, de narrativa ágil y de lectura fácil. Dejando evidente que tampoco es necesario recurrir a un gran número de personajes para que una novela funcione. Paul Sheldon y Annie Wilkes serán los únicos personajes que intervienen en este libro, consiguiendo de esta manera que empaticemos mucho más con ellos y logrando un mayor nivel de desarrollo. Ambos son personajes completos y bien desarrollados, con sus luces y sobre todo con sus sombras. 

Desde luego Misery es un clásico de la literatura de terror. Si buscas un libro de terror de corte realista y alejado de la fantasía, Misery debe tener un hueco en tu estantería.

miércoles, 9 de septiembre de 2020

Secretos imperfectos - Hjorth & Rosenfeldt

Argumento 

En una zona boscosa de Västerås un joven de dieciséis años ha sido brutalmente asesinado. No hay pistas, la policía está perdida. Pero un viejo conocido aparece de improvisto: Sebastian Bergman, el mejor y más insufrible psicólogo criminal de Suecia, retirado del servicio desde hace algún tiempo. Cuando Bergman descubre un hecho desconocido de su pasado que no puede ignorar, necesita tener acceso a los archivos policiales y se ofrece a ayudar a esclarecer el crimen, para desesperación del equipo que investiga el caso, a cuyos integrantes humilla sin cesar. En Västerås existe más de un secreto que saldrá a la luz…


Personajes

Hjorth y Rosenfeldt nos presentan una trama que tiene lugar en Västerås. El brutal asesisato de un adolescente al que han disparado y arrancado el corazón será el reclamo para que la policía del pueblo sueco se ponga en acción. Dada la magnitud del caso y su dificultad, a las pocas páginas aparecerá la Unidad de Homicidios. Con ella aparecerá el protagonista de nuestra historia: Sebastian Bergman. Una de los aspectos que más me han llamado la atención de la novela es el amplio surtido de personajes que tiene. Sin embargo, todos los personajes tienen su momento de relevancia a lo largo de la historia. Desde el inútil de Haraldsson, que sueña con el día en que deja de ser un inútil y consigue hacer bien su trabajo como policía local en Västerås, pasando por Torkel y su afán por tener buena compañía y disfrutar del tiempo libre mientras hace su trabajo, hasta el impredecible Sebastian.

Sebastian Bergman, psicólogo criminalista en nuestra historia, otrora colaborador fundamental de la policía: era una pieza indispensable a la hora de dibujar el perfil de los criminales. A pesar de ser el protagonista de la novela, tarda bastante en aparecer.

Lo más destacable no es tanto el gran número de personajes intercalados con gran acierto, como engranajes de un reloj, sino que los autores se toman el tiempo necesario para desarrollar a sus personajes: eligiendo el momento perfecto de la trama para presentar o desarrollar al personaje más indicado. Todos los personajes son importantes en la trama, pero lo más importante en mi opinión es el timing elegido para que aparezcan e intervengan. Un gran acierto por parte de los dos escritores.


Técnica

La novela está escrita con un ritmo lento y constante. Con más de 500 páginas de duración, los autores hacen avanzar la trama principal de forma pausada, pero inexorable. Página a página se irán desgranando todos los hilos que componen una narrativa densa y rodeada de un sinfín de tramas secundarias. Otro de los aciertos de la novela, y algo que me ha encantado, es que cada personaje posee una subtrama propia, de extensión y complejidad adecuadas a su participación en el hilo narrativo principal. Del mismo modo ocurre con el momento de presentar a sus personajes, Hjorth y Rosenfeldt también eligen con maestría el tiempo y lugar dentro de la narrativa para desconectarnos la trama principal y sumergirnos en alguno de sus personajes. El nivel de desarrollo de los personajes, también adecuado a la importancia de los mismos en la trama principal, es algo que tampoco puede quedar sin reseñar.

Un narrador omnisciente en tercera persona nos irá guiando a través de la trama. El final de la novela es coherente, y un pequeño plot twist pone el broche a un gran planteamiento narrativo.


A destacar

Cómo se van intercalando la aparición de los personajes con la historia y las tramas secundarias me parece espectacular.

El nivel de desarrollo de cada personaje y su adecuación a la trama principal. 

Cada personaje posee una trama secundaria con un nivel de desarrollo equivalente a su participación en el hilo principal del libro.

Todo esto transmite al lector una sensación de solidez en el planteamiento de la trama y de la novela en sí misma, además de contar con varios giros inesperados que sorprenderán al lector.


Disgustos

El ritmo tan lento puede hacernos sentir que la novela, y la investigación en sí, no avanzan. Sin embargo, la trama nunca deja de avanzar. Aunque haya tramos de la novela que queramos pisar el acelerador como lectores, los autores hacen su trabajo y todas y cada una de las páginas de Secretos imperfectos tienen su importancia.


Valoración: 9 / 10

Secretos imperfectos es una novela sólida, bien planteada y estructurada. Sus autores presentan una trama creíble, con un abanico de personajes que aparecen cuando deben, convincentes y aportando todos al desarrollo narrativo en su medida. Todos los personajes son relevantes y tienen su momento de importancia en la novela. 

Un gran trabajo de ambientación consigue que el lector se sitúe rápido en cada escenario, a pesar de los nombres en sueco.

Desde luego una novela negra con un gran planteamiento, fundamentada y creíble, con unos personajes bien planteados. Con muchas ganas de continuar con la saga.


jueves, 13 de agosto de 2020

Extraños eones - Emilio Bueso

Argumento

«La ciudad de los muertos» de El Cairo no es un barrio cualquiera, sino el cementerio más grande del planeta, un colosal océano de huesos en el que viven cientos de niños abandonados y en el que acaba de instalarse el emisario de unas fuerzas más antiguas que el hombre, las arenas del desierto y las órbitas caprichosas que trazan los astros en sus ciclos de locura.


Esta es la historia de un plan para arrasar el mundo, de una llave de plata escondida en una tumba de Barcelona, de un viaje en coche hacia de los límites la cordura… y de cinco miserables que intentarán frustrar los designios del primer motor del caos, de la antítesis de la creación, del necio sultán de los demonios, del que roe, gime y babea en el centro del vacío final.


Extraños Eones es una audaz vuelta de tuerca al núcleo de los Mitos de Cthulhu. Con el lenguaje duro y el pulso vibrante al que nos tiene acostumbrados, Emilio Bueso se supera en una historia perversa que demuestra por qué se ha convertido en el autor llamado a revolucionar la literatura de terror española.



Personajes


Emilio Bueso nos pone en la piel de un grupo de jóvenes que viven en El Cairo. El autor dibuja un retrato certero, preciso y con pocas palabras de sus protagonistas. Bueso nos presenta un grupo de niños con un par de características diferenciadoras en cada uno de ellos.  Esos pocos rasgos serán suficientes para que, una vez leído el nombre, sepamos de qué personaje se trata, de qué lugar proviene y cuál es su función dentro de la banda y de la trama narrativa. 

Bueso apuesta por una historia de gran calado, en la que los personajes son movidos como marionetas a disposición de la narrativa. En Extraños eones, a priori, puede parecer que no se ahonda demasiado en el desarrollo de los personajes, pero según van avanzando las páginas sí que se aprecia un gran trabajo de ambientación y caracterización de los mismos y del entorno de la novela. Conoceremos a los chicos por sus circunstancias personales, sus preocupaciones, cuál es su trabajo dentro de la banda de Benipé (líder de la banda de hommies) y el lazo de amistad y hermandad inquebrantable que les une. Estos  puntos serán el motor que moverán las tramas  principal y secundarias en varias partes de la novela 

La historia de Khaldun me ha parecido la más enternecedora de todas las de los chicos.

Técnica

Bueso se vale de un narrador para mover las páginas de su novela. De tono gamberro y sucio, casi como si no fuera con él lo que ocurre: el narrador aligera una trama densa y profunda. Despreocupado, a sabiendas de que debe hacer su trabajo sin demasiadas ganas, la voz de un narrador omnisciente nos presentará El Cairo en toda su magnitud. Viviremos las desgracias que tienen que combatir nuestros protagonistas: que deben sobrevivir en una ciudad que les ha querido olvidar. 

Bueso plantea un ritmo acelerado casi desde el inicio de la novela y lo mantiene hasta la última página. A pesar de plantear la novela  en un escenario repugnante, rodeado de miseria y pobreza, el autor consigue trasladarnos la faceta más humana y tierna de sus protagonistas: la inocencia y la amistad de la banda de hommies nos hará olvidar que viven en un cementerio, que son pobres hasta la saciedad y que viven al día consumiendo drogas a pesar de ser tan jóvenes. Este contrapunto de pureza o inocencia y miseria infrahumana enriquece la trama, dibujando una original lucha por sobrevivir a toda costa y a toda amenaza.

Se aprecia también un gran uso de la intertextualidad: Bueso se vale del universo creado por Lovecraft para desarrollar la trama principal de su novela. Y esto será lo que mueva a los protagonistas: la verdadera trama de la novela no es la vida de un grupo de chavales cairotas que sobreviven en condiciones insalubres durmiendo en un cementerio. El resorte que activará el mecanismo narrativo será que una antigua y poderosa deidad que duerme en el centro del universo desea destruir nuestro planeta.

Lo realmente original de esta novela es que consigue beber de la literatura de Lovecraft sin que ésta sea la protagonista. No es una novela sobre Los mitos de Cthulhu. Es una novela en la que figuran algunas piezas del universo creado por el genio de Providence para completar y enriquecer a la novela. El horror cósmico irá camuflado y acoplado a la perfección a la verdadera trama: una historia sobre la amistad, la identidad de los hommies y su necesidad de sobrevivir juntos. 

A destacar

El gran trabajo de documentación hace que la novela se desarrolle con una calidad increíble. A nivel de detalles Bueso no escatima: nos trasladará la vida en el barrio de El´Arafa. Cómo viven sus habitantes, la droga, la miseria social… Todo a un gran nivel de profundidad, pero sin recrearse más de lo necesario. Emilio Bueso consigue un ritmo acelerado sin comprometer a un gran desarrollo de la trama ni a una ambientación excepcional.

Por otro lado, el contraste entre la vida que llevan los protagonistas y la relación inocente y pura que mantienen enjoya la trama principal de la novela. Tanto es así que pasaremos por alto dicha miseria social y personal de los hommies en varios tramos de la novela.

El narrador también es algo que sin duda merece destacarse. Ese tono gamberro y despreocupado consigue que el foco de atención narrativa no se centre en los dioses y elementos fantásticos de la literatura lovecraftiana, dejando claro que no es en lo que el lector deba fijarse. La voz que dirige la trama pasará de puntillas por el centro del universo, lugar donde vive Azazoth: la deidad primigenia más poderosa según horror cósmico de Lovecraft y por su intento de destruir la tierra. Bueso remarca que su intención no es contar esa historia que ya contó Lovecraft en sus libros y cuentos, sino la de su banda de niños que sobrevive en el Cairo. Gran acierto por parte del autor.

Disgustos

A pesar de que considero que la postura del narrador frente a los elementos fantásticos es acertada, ya que consigue que como lector no nos fijemos demasiado en ellos, el tono gamberro y despreocupado a veces traslada la sensación de restar importancia sobre lo que ocurre en algunos momentos de la trama. El hecho de que el narrador insulte o falte al respeto a un ser tan poderoso que puede destruir el universo sin darse cuenta, sin describir o centrarse demasiado los elementos lovecraftianos choca con el punto de vista de Lovecraft: que el ser humano es pequeño e insignificante. En mi opinión la novela hubiera ganado algo más si en esas partes se prestara algo más de atención en remarcar lo fácil que sería para esos seres destruirnos a nosotros o al universo tal y como lo conocemos.

Esto me lleva al siguiente punto: David y Estrella son dos personajes que aparecen en la novela con el único fin de enlazar dos tramas inconexas. No aportan mucho más a la novela que conseguir llevar una llave para abrir una puerta a los protagonistas. Creo que podría haberse resuelto esa conexión sin que ellos aparecieran y la novela no se vería afectada.

Por último, el final de la novela me parece bastante flojo. No tanto el final en sí, sino la manera de abordarlo. Los protagonistas no hacen nada para frustrar los planes de los villanos: ellos mismos cometen un error, a mi parecer bastante infantil, y desaparecen para siempre. Dejando la trama huérfana de un final a la altura de lo que se esperaba según se va planteando a medida que pasan las páginas. Esto remarca el hecho de que la intención de Bueso no era contar la historia de Azazoth y de sus emisarios, sino la historia de la banda de Benipé.


Valoración: 7,5

Extraños eones es una historia original, bien llevada por el narrador, planteada en un escenario ambientado a la perfección y unos protagonistas que transmiten. Emilio Bueso exprimirá hasta el extremo a sus protagonistas, haciéndoles pasar por un sinfín de calamidades, pero a la vez nos trasladará el lado más humano e inocente de ellos. El narrador consigue trasladarnos a la perfección hacia lo que Bueso quiere contar: la vida de sus protagonistas en El Cairo, junto con las condiciones de miseria y supervivencia a las que tienen que hacer frente. A pesar de intervenir en la trama principal de la novela elementos de la literatura de Lovecraft, Bueso consigue que no centremos nuestra atención en ellos. De esta manera los veremos como algo accesorio al hilo principal de la novela y no como algo determinante. 

Creo que Extraños eones es una aportación original e interesante a los mitos de Cthulhu. Con una narrativa más actual: con el nivel justo de detalle y descripción para hacer avanzar la trama a un gran ritmo.

Si eres fan de Lovecraft y te apetece leer algo bajo un punto de vista distinto al del genio de Providence, sin duda este es el libro que buscas. Aunque es necesario comprender la idea básica: Extraños eones no es un libro sobre los mitos de Cthulhu o sobre el horror cósmico, sino una historia que bebe del universo creado por Lovecraft.

Un libro entretenido y  muy original. Muy recomendable tanto para fans del horror cósmico, la ciencia ficción y la novela negra.

martes, 21 de julio de 2020

Fahrenheit 451 - Ray Bradbury

Argumento

Fahrenheit 451 cuenta la historia de un sombrío y horroroso futuro. Montag, el protagonista, pertenece a una extraña brigada de bomberos cuya misión, paradójicamente, no es la de sofocar incendios, sino la de provocarlos para quemar libros. Porque en el país de Montag está terminantemente prohibido leer. Porque leer obliga a pensar, y en el país de Montag está prohibido pensar. Porque leer impide ser ingenuamente feliz, y en el país de Montag hay que ser feliz a la fuerza...


Personajes

  • Guy Montag es bombero. En las primeras páginas del libro se considera feliz. Ejerce su profesión y no cuestiona. Es un autómata más de la sociedad. Es un hombre tranquilo, sin mayor preocupación que su trabajo y volver a casa. Sin embargo, un día encontrará a una niña que cambiará el transcurso de su vida y de la novela. Esa niña es Clarisse. Una joven cortada por un patrón diferente y de la que rehuirá de sus palabras. Hasta que le haga una pregunta: "¿Eres feliz?". A partir de ese momento Montag comienza a sumergirse en una vorágine de cambios emocionales que sacudirán su vida y la narrativa. 

Esa catarsis provoca el nacimiento de un nuevo Montag: intranquilo y nervioso, temeroso de que el capitán o sus compañeros del cuartel de bomberos descubran su nuevo yo, amante de los libros: en los que empieza a ver el sentido a de todo a lo que ha renunciado la sociedad. Un Montag más enérgico nos hará recorrer las páginas a un ritmo algo más frenético que en la primera parte de la novela. 

Para la tercera parte de la novela, Montag es consciente de ser un fugitivo. Un apátrida para el mundo y la sociedad en la que vive. Le hace volver a adoptar un carácter tranquilo.

Montag es el motor de la novela. El libro está contado bajo su perspectiva, variando según el momento de la trama en el que nos encontremos. Siendo en un primer momento un Montag con personalidad más opaca, veremos cómo Clarise consigue provocar grietas en esa fachada de piedra. A raíz de eso, Montag vivirá un proceso de deconstrucción personal, cambiando el enfoque de la novela hacia sus nuevos temores y preocupaciones. El autor consigue dirigir la novela con cambios de ritmo a través de Montag: pasando de una primera parte lenta en la que nos presenta el mundo distópico en el que ocurre la trama y los personajes. A continuación, Bradbury acelera el ritmo en una segunda parte frenética, en la que un Montag que atraviesa una crisis existencial huye de todo lo que fue su mundo, rompiendo con todo lo establecido. Para terminar, el autor dispone a un Montag tranquilo, decidido con el futuro que le espera.

Es sin duda un personaje completo y bien desarrollado, que consigue transmitir al lector en todo momento su estado emocional: desde la opacidad inicial a descubrir, a la desesperación al comprender que su vida carece de sentido y queriendo encontrar un nuevo rumbo. Ello hará que conectemos con Montag en todo momento, haciendo nuestros sus descubrimientos, conectando poco a poco con el personaje en su proceso de transformación personal a medida que pasan las páginas de la novela.


  • Mildred es la esposa de Montag. Mildred es un personaje secundario que sirve para transmitir al lector hasta qué punto la sociedad de la novela está hueca. Mildred es apática, cuya única preocupación es tomar las pastillas, ver la televisión o conducir a toda velocidad. Esos son los únicos pasatiempo para  ser "feliz" y apaciguar esa sensación de vacío. Mildred le tiene pavor a los libros y a todo lo que conllevan. Nos permitirá conocer la sociedad y su funcionamiento a través de varias escenas icónicas. 

Un gran personaje secundario que hace bien su función.


  • Clarisse: es una chica joven y divertida. Es considerada loca por todos y ella tiene ese concepto de sí misma al verde diferente del resto. Clarisse disfruta de una buena conversación, de un debate o de percibir el mundo a través de los sentidos. Cuestiona todo lo que ve, sin importar si está bien o mal. Es una chica risueña que hará las veces de catalizador: la trama principal empieza a tomar forma una vez que Clarisse comienza a interactuar con Montag, haciendo que se cuestione todo, hasta su propia felicidad. 

Sin embargo, a pesar de su importancia en la narrativa Clarisse es un personaje de poco peso. A pesar de estar presente en la mente de Montag en toda la novela, tiene una actuación bastante corta que comprende poco más del inicio del libro. La función de Clarisse es encender la mecha que hará explotar la narrativa y la vida de Montag por los aires. Bradbury se vale de este personaje para introducir al lector en el hilo principal, haciendo que conectemos con Montag en unas pocas páginas.


  • El capitán Beatty es el jefe del cuartel de bomberos en donde trabaja Montag. De carácter mordaz y astuto, Beatty conoce los libros que quema. Tanto es así que consigue convencer a Montag cuando comienza a tener sus primeras dudas de que leer es algo nocivo para la sociedad. Beatty se convertirá en una especie de villano improvisado durante la segunda parte de la novela.


  • Faber es un profesor de literatura jubilado.  Es una de esas personas que leen en secreto y, en contra del resto de la sociedad, aman los libros. Ayudará a Montag en su proceso de evolución: haciendo las veces de mentor, guiará sus pasos hacia su nueva vida. El profesor Faber vivió la época en la que la sociedad renunció de forma voluntaria a los libros. A pesar de haberse rendido a esa evidencia, aún siente la necesidad de hacer algo para revertir el proceso, y ve en Montag alguien con quien colaborar para intentar volver a la sociedad a tiempos en los que los libros no eran delito.


Técnica

Ray Bradbury dispone una narrativa en tercera persona de narrador omnisciente, haciendo concordar el paso de las páginas con la evolución interior de Guy Montag. Acelerando y frenando según conviene, Bradbury consigue transmitir a través de su protagonista la desesperación que todos podemos sentir en un momento en el que nuestra vida ha perdido el rumbo. Ese proceso de sentir que el mundo se viene abajo y navegamos a la deriva hasta poner la primera piedra de un nuevo camino. Creo que esto es lo que más me ha gustado de la novela.  Farenheit 451 es la historia de cómo la vida de un hombre se hace pedazos y busca desesperado una forma de remendar y reconducir su vida.

En cuanto al estilo, el autor propone una escritura ágil. Sin entretener demasiado al lector en descripciones y avanzando de forma constante, aunque a intensidad variable. La novela está dividida en tres partes bien diferenciadas: una primera parte de mayor duración en cuanto a espacio temporal en la que Montag disfruta de ser feliz siendo bombero. Sin embargo, Clarisse aparecerá para traer un fogonazo de luz. El ritmo de escritura en el inicio es lento, ya que lo más relevante que ocurre tiene lugar en las conversaciones de Montag con Clarisse. En la segunda parte, en la que Montag anda a la deriva buscando una nueva identidad y luchando consigo mismo, el ritmo varía y comienza a ser más rápido. Por último, el ritmo de la tercera parte va de más a menos: comenzando por una persecución en la que iremos desbocados al lado de nuestro protagonista, hasta terminar en un final tranquilo y sosegado.

En cuanto al escenario planteado, Bradbury nos sitúa en un futuro que parece ser no muy lejano al nuestro. Sin embargo, la guerra parece ser un ente constante que rodea la narrativa, apareciendo constantemente en conversaciones de los protagonistas.

El final es muy abierto. Creo que es una decisión acertada por parte del autor, puesto que el mismo personaje acaba de aceptar cuál es su destino y desconoce qué tipo de futuro le puede esperar. Ni siquiera él sabe qué puede suceder, puesto que es un fugitivo al margen de la sociedad.


A destacar

Lo más interesante del libro es cómo el autor usa a su protagonista para transmitir una idea muy concreta: la desesperación de no saber qué hacer con tu vida al desmoronarse, haciendo que empaticemos con él desde el principio y metiéndonos en el papel.

También es interesante la idea de sociedad en la que transcurre la novela: una sociedad que busca ser feliz a cualquier precio y buscando el placer inmediato. Un mundo que no quiere pensar y busca el automatismo de todo. Un mundo poblado de gente vacía, sin inquietudes, y que renuncia a los libros de forma voluntaria. Algo que hoy día no parece estar muy alejado de la realidad. Bradbury consigue inocularnos página a página la idea de poder llegar algún día a un mundo así. Lo cual me parece escalofriante, y en lo que se ve un autor de gran talento.


Disgustos

En algunas partes los personajes no acaban de convencer, faltando quizá algo más de texto para conectar ciertos pensamientos de los personajes con lo que realmente quieren llevar a cabo y terminar de convencer al lector. 

Las tres partes en las que está dividida la novela funcionan como tres piezas independientes, con diferente estilo y ritmo, siendo el cambio demasiado brusco en el inicio de cada capítulo.

En definitiva, aunque la novela plantea situaciones creíbles y una historia interesante, pero le falta algo de fuerza en algunos momentos. 


Valoración personal


7,5 / 10


Farenheit 451 es una distopía que pone en pie una sociedad hueca en la que leer está prohibido. Se llevan a cabo acciones de control social, persecución y castigo de todo aquel que no comulgue con la idea de sociedad. Una humanidad que se opone firme contra todo tipo de conocimiento, haciendo ver que la ignorancia general es la única forma de ser feliz.

Bradbury consigue transmitir la idea de un mundo vacío envuelto en un totalitarismo férreo, pero que parece haber renunciado de forma voluntaria a pensar. Una sociedad que busca estímulos inmediatos. 

Con un estilo ágil y una narrativa dinámica, el autor solapa el desarrollo de la trama principal de la novela al desarrollo emocional de su protagonista: Guy Montag, un bombero que acaba convertido en una especie de apátrida y fugitivo de lo que una vez conoció como sociedad y felicidad. En pocas páginas, el autor consigue dibujar a la perfección la idea que quiere transmitir al lector: el temor de estar avanzando hacia lo que puede ser un punto de no retorno.

Los personajes están bien construidos y se aprecia un gran trabajo en el planteamiento de la narrativa. La narrativa principal, el proceso de deconstrucción personal que sufre el protagonista al darse cuenta de que no es feliz, se verá rodeada de varios hilos argumentales secundarios que completan la novela. Como punto negativo subrayaría que en algunos tramos, a la novela le falta potencia para terminar de transmitir al lector aquello que los personajes quieren llevar a cabo. Quizá una novela con más texto habría sido una solución.

Igualmente, es un clásico de la ciencia ficción distópica. Una trama que convence y que transmite al lector aquello que el autor desea. Un grupo de personajes carismáticos que cumplen con su papel y un escenario de guerra que nos absorberá. 

Sin duda, Farenheit 451 es un clásico que debe tener hueco reservado en nuestras estanterías. Si buscas un texto de ciencia ficción, o si te gusta el género de las distopías, en Farenheit 451 encontrarás lo que buscas.

Mandíbula - Mónica Ojeda

Argumento Fernanda Montero, una adolescente fanática del horror y de las creepypastas (historias de terror que circulan por inte...